Lecciones de estrategia II

Segunda entrega. Muy didáctico…

Un cura va conduciendo cuando ve a una monja parada a un lado de la carretera esperando al autobús.

El cura se detiene y se ofrece a llevarla. La monja acepta, coloca el equipaje en el asiento trasero y sube al coche. Al sentarse su hábito se abre un poco y deja ver una hermosa pierna.

Cuando el cura se da cuenta, se queda observando y casi tienen un accidente. No resiste controlar la tentación y coloca la mano en la pierna de la monja.

“Padre, recuerde el Salmo 129″, dice la monja

El cura retira rápidamente la mano, pero sus ojos vuelven y vuelven sobre la pierna de la monja. Esta vez coloca su mano sobre la rodilla de la monja.

“Padre, recuerde el Salmo 129″, reitera la monja

El cura vuelve a retirar la mano. “La carne es débil, hermana”, dice.

Llegan a su destino y ella le agradece el favor de haberla acercado a su destino. Cuando el cura llega a su destino corre a ver lo que dice el salmo 129: “Sigue adelante e inténtalo. Alcanzarás la gloria”

Moraleja:
Esté informado al máximo sobre los temas relacionados con su trabajo o se perderá grandes oportunidades

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